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DONDE ESTÁN NUESTRAS HUELLAS?


Donde están nuestras huellas querida amiga?, esas que dejaron nuestros pasos cuando nos dirigimos a disfrutar de algunas exuberantes películas de estreno? Esos pasos nuestros que nos llevaron a visitar algunos lugares que yo desconocía y que nunca los había vivido?... Dónde quedaron nuestros días de alegría?, esos días de paseos por lugares exóticos y populares cruzando conversación con la gente de nuestra clase social?... Donde han quedado esas huellas?

Recuerdo que unas veces viajamos juntos, en el mismo ómnibus en los asientos continuos, conversando de todo, de nuestros logros, de nuestros tropiezos y nuestros objetivos que deberíamos lograr a largo plazo. En esos momentos sentí que me admirabas, que te atraía, por mi parte quise besarte, abrazarte y no dejarte ir hasta que dijeras que tu pensarás en mí, así como yo lo he hecho todo este tiempo; he pensado en ti incansablemente, he pensado en ti todas las veces que he pasado por estos lugares donde muchas veces nos detuvimos a entablar diálogo de mi familia, de tu vida y de lo que debemos corregir para no hacer daño a quienes nos aman demasiado.

Desde que ese eclipse fugaz nos juntó y nos hizo compartir momentos hermosos, ha pasado buen tiempo, y sinceramente me has demostrado que no has sentido mi ausencia, te has olvidado de mí, yo quien fui tu compañero en momentos oportunos, yo quien fui tu amigo fiel, quien hizo de tu vida cotidiana una vida sin igual… sinceramente como siento que te hayas olvidado de mí... Tal vez a estas aturas tengas mejores oportunidades de las que tenías en esos tiempos, tal vez hasta este tiempo tus problemas, aquellos que a diario te aquejaban se hayan convertido en semillas para seguir adelante y logres tus objetivos... saber eso, me llenaría de algarabía por ti y por nuestra amistad.

He querido verte tantas veces y decirte que me gustó compartir contigo aquellas tardes, esas tardes cuando no tenía con quien pasarla bien, cuando me encontraba lejos de los seres a quienes amo y a quienes les debo el lugar en donde me encuentro, he querido verte para poder volver a repetir esos tiempos, me agradaría verte algunas de estas tardes, siquiera un par de horas, para que me puedas oír, yo pueda reír y dejar que nuevamente fluya nuestra amistad sabiendo que no existirá momento más complaciente que estar contigo, compartiendo un café, conversando de la vida y de la muerte, de los recuerdos que me atormentan y de lo feliz que la estoy pasando al lado de las bellas princesas que están a mi lado.

Estoy seguro que si me verías extrañándote, recordarías y oirías aquella canción, esa canción que tanto te gustaba y que la oímos repetidas veces en aquellas conversaciones infinitas que tuvimos en aquellos desconocidos pero hermosos parques. Esa canción me lleva a redoblar los pasos a los lugares al que fuimos en nuestros cortos tiempos de alegría, aquellos tiempos que hoy se han tornado en angustia, extrañeza, pero a la vez en esperanza de volverte ver…

Espero verte muy pronto, antes que envejezcan las flores y los árboles de aquellos lugares que nos vieron pasar muy sonrientes y simpáticos… espero que en un corto tiempo podamos recuperar el tiempo que hemos perdido por los azares de la vida y por el destino que a veces duele, amilana y retrasa.

Esta canción es la que incansablemente oímos en nuestros fugaces encuentros.




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