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ROBÉMONOS UN SUEÑO

Un día miércoles de un mes cualquiera, al mirarme al espejo cuenta me dí de que he subido un poco de peso y que se incrementaron proporcionalmente las canas en mi cabeza. Creo que está llegándome la edad para ser gordito, canoso, barbón y sinceramente estos cambios me causan gracia, pues nunca imaginé verme así.  Hace frío, sí, el frío ha llegado a esta habitación. Estoy frente a la computadora, tomando un té de hierbas aromáticas para calentar el cuerpo esta noche, y para alegrar el alma estoy releyendo nuestras historias vividas, aquellos que hace mas de un año publiqué por este mismo medio. Debo decirte que estoy reconfortado porque siento que fui lo suficientemente importante en tu vida, ya que tantas veces alegré tus días en que los avatares de la vida intentaban nublar tu felicidad; y sencillamente haberte hecho feliz a mi me hizo feliz. En estos días me percaté de los cambios físicos que me están ocurriendo; pero haciendo una búsqueda de tus recuerdos dentro de mi, ...

ELLA NO SABE QUE LA HE PENSADO

Ese jueves llovía lentamente en aquella lejana ciudad que se encuentra a más de 400 km de distancia desde la capital, el viento se sentía cada vez con más intensidad, la gente que se encontraba en la calle se desesperaba por retornar a sus hogares, se aglomeraban en el paradero para ganar una movilidad que les lleve a sus destinos, los vehículos generaban tráfico vehicular, aunque no era como lo es en la capital, las calles se veían repletos de pequeñas motos y autos pequeños que trasladaban personas. El frío se asentaba más, las hojas de los árboles, que embellecen aquella plaza, caían y espantaban a los pocos mosquitos que rondaban la piel de los transeúntes. Yo, observando todo a mi alrededor me desesperaba por verla nuevamente; acepto que desde que partió mi vuelo desde la capital pensé en llamarla para tenerla frente a mí, y ese jueves, horas antes de la cita, reposando en aquel hospedaje, me sentía nervioso porque quería llamarla y algo mío decía que no lo hiciera, per...

RECORDARÁ QUE ALGUIEN VIVE POR ELLA?

Ha pasado casi un mes desde que por vez primera tuvimos nuestra primera cita, así es, fueron esos primeros días de primavera que estuvo conmigo, ese día su beso de despedida debió terminar en mis labios pero lamentablemente solo quedó en mis mejillas.  Estuvo a mi lado un momento, luego se despidió con su hermosa sonrisa y un beso volado que a diario evoco.  Ese día todo fue maravilloso, estar a su lado, tomarla de la mano y especialmente oír lo que sus labios pronunciaron. Me entusiasmé demasiado cuando dijo que le gustaba saber de mí, que le gusta que le escriba a cada fin de semana y que la pasa bien cuando la hago reír.  Ese día debí haberle dicho que estaba loco por ella, que me gusta tanto y que no importaba lo separados que estuviéramos, yo la esperaría; pero no dije palabra, no me arriesgue a recibir una respuesta negativa de ella, si lo hubiera hecho hoy en día tal vez las cosas serían diferentes; y mi corazón no estaría muriendo por no tenerla ni ...

VOLVERÁ A ESTAR A MI LADO

Ella, quien viene inspirando estos seis escritos, hasta hace poco estuvo a mi lado, así es, estuvo cerca de mi corazón y mis ojos por un par de días. En todo ese tiempo que estuvo cerca, no he dejado de contemplarla, a cada instante he buscado la forma de acercarme a ella con el fin de sentir su perfume natural y así de a pocos lograr que su voz acaricie mis oídos.  En este corto tiempo que estuvo aquí, la retraté mejor que la primera vez en que la vi y sencillamente concluyo, en que es más hermosa de lo que en un inicio había captado. Ayer estuvo aquí, conmigo, compartiendo un momento de su vida, no sé si a nuestro encuentro asistió porque la cité insistentemente o sencillamente porque ella tenía la voluntad de hacerlo, no lo sé; pero lo cierto es que vino y estuvo conmigo un par de horas, sentada allí, a mi lado, riéndonos de cualquier cosa, hablando de cosas que nos atañen, de las cosas que nos inspiran, de aquello que nos gusta y de lo que ambos no deseamos que ocurra. E...

VIVO EXTRAÑÁNDOLA

Ha pasado casi tres meses desde que iniciamos juntos esta aventura, en la mayoría de todo este tiempo lo he pasado con su ausencia, en este corto trayecto, ha tratado de acostumbrarme a no esperarla a la hora acordada, quiero decir que poco a poco ha deshecho el ritual acordado,  tal vez lo hizo sin quererlo, pero me voy entendiendo que ya no necesita de mi presencia, de mi voz y de mis carcajadas para que se sienta feliz . Su compañía llega de manera esporádica, es así que estos últimos días he recibido su visita, a veces en las noches y otras veces en el día haciendo así que mi corazón se desespere por la incertidumbre de no saber de ella. “Son las siete; la calle está oscura; ya no vendrá .”1, y aunque muchas veces no me sentí triste por su actitud, sinceramente hoy me siento morir, mi corazón, hasta hace poco, se entristecía cuando ella no cumplía con llegar a la orilla de esta cita; pero hoy, que sé que en unos cuantos días dejaré de escucharla constantemente, me entristece...